La apertura de Casa Milán reunió mucho más que interiorismo y diseño: fue el escenario donde tres mujeres empresarias, cada una referente en su industria, sellaron un momento de reconocimiento mutuo entre generaciones de liderazgo femenino. Lily Duclaud, interiorista de renombre internacional, y Perla Casasnovas, empresaria e inversionista, acompañaron a Melissa Ancer en la noche de apertura de su nuevo espacio, dando forma a lo que la propia velada definió como un triángulo de éxito, trabajo y negocio.
El respaldo de ambas invitadas no fue casualidad. Se trató de un gesto deliberado de reconocimiento entre mujeres que han recorrido un camino similar: el de construir, desde cero, negocios y trayectorias que hoy son referentes en sus respectivos sectores.
Perla Casasnovas: de la fe al imperio empresarial. Hija de padres mexicanos y nacida en la primera generación de su familia en Estados Unidos, Perla Casasnovas ha construido una trayectoria empresarial que hoy suma más de 24 empresas en 14 industrias distintas, con ingresos que superan las nueve cifras. Sin embargo, su misión actual trasciende el terreno financiero: a través de Latina Empire y la Heart Mind Money Foundation, Casasnovas impulsa un movimiento dirigido especialmente a mujeres latinas que buscan sanar su historia personal, fortalecer su fe, renovar su mentalidad y construir riqueza con propósito.
Su metodología, conocida como Heart • Mind • Money, integra sanidad emocional, identidad, desarrollo personal, educación financiera y generosidad, bajo la convicción de que sanar el corazón y renovar la mente son condiciones necesarias para construir un imperio sin perder el rumbo personal en el proceso. Casasnovas se ha propuesto formar una nueva generación de mujeres latinas —líderes, empresarias, madres e inversionistas— capaces de crecer juntas y poner su éxito al servicio de un propósito mayor.
Lily Duclaud: un relevo simbólico. Para Lily Duclaud, sumarse a la apertura de Casa Milán representó algo más que una muestra de apoyo profesional: fue, en sus propias palabras, una manera de tender un relevo generacional hacia Melissa Ancer. Durante la velada, Duclaud entregó a Ancer un Reconocimiento de Excelencia, acompañado de un mensaje que resumió el espíritu de la noche:
"Melissa, recibe este reconocimiento no solamente como un premio por lo que has hecho, sino como una responsabilidad por todo lo que todavía puedes hacer. Que Casa Milán sea el comienzo de una etapa todavía más grande. Que nunca pierdas tu creatividad. Que nunca pierdas tu humildad. Que nunca pierdas tu humanidad. Y que nunca olvides que detrás de cada espacio que transformas, hay personas que están confiando en ti para transformar una parte de sus vidas."
Mujer a mujer: una red que no necesita permiso. Más allá del reconocimiento individual, la noche dejó un mensaje que trascendió lo protocolario: el de una generación de mujeres que no espera autorización para triunfar, sino que reconoce y respalda activamente a quienes vienen detrás. "Te veo. Te reconozco. Creo en ti. Y te deseo que vayas todavía más lejos" fue la idea que resumió el espíritu de solidaridad femenina que atravesó toda la velada.
Con este respaldo, Melissa Ancer no solo suma dos aliadas de peso a su proyecto: se integra a una red de mujeres que entienden el éxito como algo que se construye, se comparte y se hereda entre generaciones.


















