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How Culture4 min lectura
Papel picado: la historia de un oficio que le da forma al aire
De los usos rituales del papel a los talleres de San Salvador Huixcolotla, esta artesanía reúne materiales que viajaron, conocimientos compartidos y formas de celebrar que han cambiado con el tiempo.
Una hoja de papel picado se reconoce por sus figuras, pero también por sus vacíos. El diseño aparece al retirar partes del material. Cada corte necesita conservar las uniones que sostienen la composición: trabajar una superficie tan frágil exige conocer sus límites.
De los usos rituales del papel a los talleres de San Salvador Huixcolotla, esta artesanía reúne materiales que viajaron, conocimientos compartidos y formas de celebrar que han cambiado con el tiempo.
En San Salvador Huixcolotla, Puebla, esa relación entre herramienta, diseño y material forma parte de un oficio transmitido entre generaciones. Antes de encontrarse sobre una calle o una ofrenda, la pieza tiene una historia de elaboración. También pertenece a un recorrido cultural más amplio, en el que el papel ha adquirido distintos usos y significados.
Antes del papel de china
El uso ritual del papel en México tiene antecedentes prehispánicos. Materiales educativos de la Secretaría de Educación Pública describen el recorte de papel para representar figuras vinculadas con los dioses. El amate formaba parte de ese universo de expresión y ceremonia.
Las figuras rituales de amate y las piezas de papel de china que hoy conocemos corresponden a materiales y contextos diferentes. Su relación permite explorar la persistencia del papel como medio de expresión, sin asumir que las técnicas y sus significados han permanecido intactos.
Un material que viajó y encontró otras manos
La historia del papel picado también sigue el recorrido de un material llegado de Oriente. Radio Educación vincula la llegada del papel de china con el comercio de la Nao de China. Con el tiempo, ese material encontró nuevas aplicaciones en México.
En el siglo XIX, el papel de china se encontraba entre los productos disponibles en las tiendas de raya de las haciendas. Los peones estaban obligados a comprar en esos establecimientos; en ese contexto, los habitantes de Huixcolotla tuvieron acceso al papel y comenzaron a trabajarlo junto con sus labores del campo. Una crónica sobre la comunidad describe ese vínculo entre las tiendas, el material y el desarrollo de la artesanía.
Las tiendas de raya operaban dentro de un sistema que restringía las opciones de los trabajadores: recibían vales que podían canjear en el establecimiento del patrón. Esta condición forma parte del contexto social en el que circulaban los materiales y se desarrollaban nuevas prácticas. Fuente: Condusef.
En Huixcolotla, el papel adquirió otra posibilidad mediante el recorte. Su transformación dependió de la práctica y del aprendizaje compartido. La documentación de un taller impartido por artesanos de la comunidad recoge la transmisión del oficio de padres a hijos y sitúa hacia 1930 su expansión a otros pueblos de Puebla y Tlaxcala. Fuente: Fundación Alejandro Díaz Guerra.
Durante las décadas siguientes, su circulación se amplió y alcanzó la Ciudad de México. Un documento de planeación del Gobierno de Puebla describe su difusión en la capital durante los años setenta. Así, las piezas fueron encontrando nuevos públicos y espacios de celebración más allá de su comunidad de origen. Fuente: Gobierno de Puebla.
El conocimiento detrás del corte
La elaboración artesanal utiliza cinceles y sacabocados sobre papel de china. Así lo documenta la Universidad Tecnológica de Tecamachalco en su trabajo sobre el papel picado de Huixcolotla. Las herramientas permiten construir las aberturas que dan forma a cada diseño. Fuente: Gobierno de Puebla.
La continuidad del oficio depende de personas que aprendan a trabajar el material y transmitan ese conocimiento. Cada pieza concentra decisiones sobre lo que se retira y lo que debe permanecer para que la hoja conserve su estructura.
El 22 de septiembre de 1998, la artesanía de papel picado hecha a mano en San Salvador Huixcolotla recibió el reconocimiento de Patrimonio Cultural del Estado de Puebla. La distinción sitúa el lugar de origen y permite reconocer a la comunidad que sostiene su elaboración.
El viento dentro de la ofrenda
Durante el Día de Muertos, el papel picado incorpora color, formas y movimiento al altar. El Instituto Nacional de Antropología e Historia lo identifica como una representación del viento dentro de las ofrendas, cuyas características varían según la región.
Ese significado encuentra una expresión visible en el material: una corriente de aire mueve la hoja y cambia, por un instante, la disposición de sus figuras.
Mirar con atención al papel picdo permite reconocer tanto su lugar en la celebración como el trabajo que la hizo posible. En los recortes permanece una manera de hacer; en su movimiento, una manera de recordar. La pieza puede durar poco. El conocimiento continúa cuando otras manos aprenden a darle forma.
LR
Lorenzo Ruíz Martínez
Creo en conectar compañías, marcas y personas creando culto y comunidad. Encuentro inspiración en los viajes, la gastronomía y el vino. Defiendo el Fitness, la Pasión y la Voluntad para hacer q suceda