En la naturaleza, las fronteras no existen, ni tampoco para la diseñadora mexicana Regina Dondé quién viaja por el mundo mostrando la belleza de sus creaciones, en esta ocasión les hablo sobre su próximo destino: El Costa Rica Fashion Week 2026.
En entrevista exclusiva para HOW Collective Hub, Regina me dice: “Las aves nos recuerdan que el movimiento es parte esencial de la vida. Su vuelo es un gesto de libertad, adaptación y permanencia. Inspirada en esta idea, Sin Fronteras, mi colección Crucero 2026, celebró la capacidad de transformarse y habitar distintos mundos. Las prendas reflejan frescura, ligereza y movimiento: siluetas pensadas para el calor, para el desplazamiento y para una feminidad libre y contemporánea“.
“El encaje se convierte en el hilo conductor de esta narrativa. Asociado históricamente con la elegancia europea, llegó a México con la influencia francesa durante el Segundo Imperio Mexicano y se consolidó en el imaginario estético durante el Porfiriato. Lo que originalmente formaba parte de la lencería femenina fue adoptado y reinterpretado por comunidades indígenas de distintas regiones del país, transformándose en un elemento visible y orgulloso dentro de blusas y vestidos tradicionales“, me cuenta al tom






ar una copa de vino que disfrutamos muchísimo hablando de moda, viajes y la familia.
Así, aquello que en Europa se ocultaba bajo la ropa se convirtió en México en un gesto de identidad y expresión cultural.
Como las aves migratorias, la moda también viaja: cruza territorios, se transforma y adquiere nuevos significados en cada lugar que habita.
Sin Fronteras es un homenaje al movimiento, a la adaptación y a la riqueza que surge cuando las culturas se encuentran.
Este desfile se llevará a cabo en un espacio emblemático: la Antigua Aduana, donde la creatividad, el diseño y la identidad se encuentrarán para dar vida a una nueva edición de Costa Rica Fashion Week. Este icónico escenario se transforma en el epicentro de la moda nacional, donde cada rincón cobra vida a través de propuestas innovadoras, talento emergente y la visión de diseñadores que continúan impulsando la industria.
La Antigua Aduana no solo alberga este encuentro, sino que se convierte en parte esencial de la experiencia: un lugar donde la historia y la vanguardia dialogan, creando el ambiente perfecto para celebrar la moda como una expresión cultural que evoluciona, inspira y conecta.













