Inspírate cada semana — suscríbete al newsletter de HOW Collective

Publicidad

Article Top Leaderboard A
How Travel4 min lectura

La Memoria de la Piedra: Mi paso por el InterContinental Madrid y el Arte de Habitar el Mito

Hay lugares que se diseñan para ser vistos, y otros que se configuran para ser sentidos. Como viajero constante que soy siempre persigo autenticidad y diseño con alma, mi estancia en el InterContinental Madrid fue un viaje en el tiempo dentro de un palacio con personajes e historias que forman parte de la estadía.

LR

Lorenzo Ruíz Martínez

Compartir:

Siempre he creído que para entender el presente hay que tocar el origen. Al cruzar el Paseo de la Castellana y adentrarme en lo que en el siglo XIX fue el palacio del marqués de Aliaga, entendí de inmediato que el lujo aquí no es una capa de pintura moderna; es una herencia que se respira.

Un Diálogo Personal entre el Carrara y la Vanguardia

Mi primer encuentro real con la arquitectura del hotel ocurrió en la sala Toledo. Me detuve unos minutos frente a la chimenea y el aparador de mármol de Carrara. Saber que D. Luis Feduchi decidió preservarlos a finales de los años 40 me hizo reflexionar sobre la responsabilidad del diseño: la verdadera vanguardia que no destruye el pasado, lo abraza.

«La verdadera vanguardia no destruye el pasado, lo abraza.»

Esa misma sensibilidad artística me acompañó al descubrir el friso esculpido por Ángel Ferrant en la sala Albéniz o los sutiles detalles de José Caballero y Álvaro Delgado que salpican los espacios públicos. Sin lugar a duda en este espacio hay una curaduría invisible que guía cada mirada, cada paso.

Mi Momento de Pausa: La Rotonda Central

Hubo un espacio que se convirtió en mi refugio y rutina diaria: la rotonda central. Tienes que sentarte bajo su imponente cúpula luminosa, con un café en la mano y la vista puesta en el jardín interior —donde las cascadas y la fuente de Ferrant marcan un ritmo ajeno al caos de la ciudad— es una experiencia casi mística. Es el punto exacto donde la desconexión se transforma en inspiración, una lección de serenidad en el corazón de la urbe.

Imagen del artículo

Huellas en el Pasillo: El Eco de los Inconformistas

Es imposible caminar por estos pasillos sin sentir un ligero escalofrío estético. En los años 50, este hotel se convirtió en el hogar de Hollywood en Europa. Mientras descansaba en mi suite —completamente equipada con tecnología de última generación que respondía a mis necesidades de nómada digital—, no podía dejar de pensar que esas mismas paredes albergaron la intensidad de Ava Gardner, la elegancia de Elizabeth Taylor o la mirada magnética de Mia Farrow durante sus meses en el extranjero.

No se trata de nostalgia corporativa; se trata de habitar un lugar que fue diseñado como un hogar para los creadores, los artistas y la élite cultural de una época dorada. Esa mística sigue intacta en el servicio: impecable, intuitivo y profundamente humano, una cualidad que valoro por encima de cualquier fachada.

Imagen del artículo

GASTRONOMÍA & CURATORÍA SENSORIAL

  • Bar 49: El spot perfecto, donde el arte se bebe en cada cóctel cuidadosamente elaborado.

  • Restaurante El Jardín: Alta cocina mediterránea en un jardín interno que te invita a momentos de serenidad, con cada plato como una obra de arte.

  • Sostenibilidad: El aval de la certificación Green Globe, un compromiso contemporáneo con el futuro.

    Diarios de Barrio: De la Castellana al Triángulo del Arte
    Para la comunidad HOW, la ubicación es el catalizador de la experiencia. El InterContinental se asienta estratégicamente en el distrito financiero, pero con un pie en la vibración cultural de la capital:

    • Paseo del Arte: A solo unos minutos del Triángulo del Arte (Prado, Thyssen-Bornemisza y Reina Sofía).

    • Milla de Oro: A un paseo de la calle Serrano y el pulso sofisticado del barrio de Salamanca.

    • Hyper-Connected: A tan solo 11 km del aeropuerto a través del túnel María de Molina, o mediante la línea 8 de Nuevos Ministerios. Una logística impecable para el nómada global.

      Imagen del artículo

Mi Veredicto

Para quienes medimos las experiencias no por las estrellas de la fachada, sino por las historias que nos llevamos dentro, el InterContinental Madrid se mantiene como un faro. Ha sabido equilibrar sus múltiples galardones (como el de Mejor Hotel Español) con un compromiso contemporáneo y sostenible, demostrando que el lujo puede y debe ser responsable.

Me fui de Madrid con la seguridadde que este hotel no sobrevive por su historia, sino porque sigue siendo el escenario idóneo donde la vanguardia y el mito eligen encontrarse todos los días. Es un testimonio palpable de cómo el pasado puede ser el cimiento de un presente vibrante y un futuro prometedor, una invitación a la reflexión y al disfrute.

Imagen del artículo

Acerca de…

El InterContinental Madrid no ha ganado su estatus de cinco estrellas por seguir tendencias, sino por establecerlas. Con la certificación Green Globe como estandarte de su compromiso con el futuro y una gastronomía mediterránea de vanguardia en El Jardín y el Bar 49, el hotel demuestra que se puede tener un pie en la historia y el otro en el mañana.
Un espacio imprescindible para quienes entendemos que viajar es, ante todo, coleccionar historias memorables.

Mejor Hotel Español (World Travel Awards)                 

Líder MICE & Negocios (Nominaciones 2019)                 

Sostenibilidad: Certificación Green Globe                 

Imagen del artículo

LR

Lorenzo Ruíz Martínez

Creo en conectar compañías, marcas y personas creando culto y comunidad. Encuentro inspiración en los viajes, la gastronomía y el vino. Defiendo el Fitness, la Pasión y la Voluntad para hacer q suceda

Publicidad

Article Bottom Rectangle A

Relacionados

Otras piezas sobre los mismos temas.

Una oda al Lago del Oeste

How Travel

Una oda al Lago del Oeste

En Hangzhou el silencio parece tener un significado especial. Al cruzar el puente que conduce a Four Seasons Hotel Hangzhou at West Lake, sentí que el ritmo de la ciudad comenzaba a desvanecerse. Los jardines, los estanques cubiertos de lirios y los pabellones tradicionales creaban una atmósfera casi cinematográfica, mientras el cercano West Lake, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, envolvía el paisaje con esa belleza serena que durante siglos ha inspirado a poetas, pintores y emperadores.

Más de How Travel