
Por Alexis Beard
Entre las suaves colinas del interior de Mallorca, rodeado por jardines mediterráneos, olivares centenarios y la imponente belleza de la Sierra de Tramuntana, Castell Son Claret ofrece una experiencia que combina historia, naturaleza y hospitalidad de alto nivel. Miembro de The Leading Hotels of the World, la colección que reúne algunos de los hoteles independientes más prestigiosos del planeta, la propiedad encarna una visión del lujo basada en la autenticidad, el servicio personalizado y un profundo sentido del lugar.
Formar parte de The Leading Hotels of the World representa un reconocimiento reservado para establecimientos que destacan por su carácter único y sus estándares de excelencia. Con más de 400 hoteles en más de 80 países, LHW reúne propiedades que comparten una filosofía centrada en experiencias excepcionales y profundamente vinculadas a su destino. Castell Son Claret refleja plenamente esos valores, ofreciendo una estancia donde la historia mallorquina y la sofisticación contemporánea se encuentran en perfecta armonía.

Un castillo con siglos de historia
La finca donde se ubica Castell Son Claret posee una historia que se remonta varios siglos atrás. Tras una minuciosa restauración, el antiguo castillo recuperó todo su esplendor, preservando elementos arquitectónicos que evocan el pasado aristocrático de la isla. Muros de piedra dorada, patios interiores y jardines cuidadosamente diseñados crean una atmósfera de serenidad que acompaña al huésped desde el primer momento.
La llegada al hotel es parte de la experiencia. Una avenida bordeada por palmeras conduce hasta el edificio principal, revelando poco a poco una propiedad que parece surgir naturalmente del paisaje mallorquín.

Habitaciones que celebran el entorno
Con apenas 43 habitaciones y suites, Castell Son Claret cultiva una sensación de privacidad y exclusividad. Cada estancia ha sido concebida de manera individual, incorporando materiales nobles, tonos suaves y referencias discretas a la tradición local.
La luz mediterránea inunda los espacios, mientras que las vistas se extienden hacia jardines floridos, patios históricos o las montañas de Tramuntana. Algunas suites cuentan con amplias terrazas privadas y espacios exteriores que permiten disfrutar plenamente de la tranquilidad de la finca.

Gastronomía con identidad propia
La cocina ocupa un lugar central dentro de la experiencia. En Sa Clastra, galardonado con una estrella Michelin, el chef Jordi Cantó desarrolla una propuesta que pone en valor los productos de Mallorca a través de una mirada contemporánea. Ingredientes locales, creatividad técnica y sensibilidad estética se unen para construir una narrativa culinaria profundamente ligada al territorio.
Por su parte, Olivera invita a descubrir una cocina mediterránea fresca y luminosa, ideal para disfrutar del entorno relajado de la propiedad. Los productos de temporada y los ingredientes provenientes de la isla refuerzan la conexión entre la mesa y el paisaje.
Los olivares que forman parte de la finca aportan una dimensión adicional a la experiencia, recordando la estrecha relación entre la historia agrícola de Mallorca y la identidad de Castell Son Claret.

Una expresión auténtica del lujo mediterráneo
Castell Son Claret representa una de las direcciones más distinguidas de Mallorca. Su pertenencia a The Leading Hotels of the World subraya una filosofía donde la excelencia se manifiesta a través de los detalles, la atención personalizada y el respeto por la identidad del destino.
Entre historia, gastronomía, naturaleza y bienestar, la propiedad ofrece una experiencia que captura la esencia de la isla con una elegancia discreta y atemporal. Un lugar donde cada estancia se convierte en una celebración del arte de vivir mediterráneo.













