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How Travel4 min lectura

Dieciséis años de Matilda

El icónico hotel Matilda celebra dieciséis años con una espléndida cena en CDMX

RR

Rosenda Ruiz

Periodista, experta en comunicación estratégica y lifestyle

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Festejar dieciséis años de historias, experiencias, trabajo, cientos de clientes felices, presentaciones, networking del más alto nivel, creación de platillos con los mejores Chefs, comunicación constante con su magnífico equipo, colaboraciones con importantes marcas y mucha dedicación fue, para Bruce James, director del Hotel Matilda, un motivo para organizar en CDMX una espléndida mesa de amigos que han compartido todo esto, y más, en el icónico hotel de la calle Aldama.

El Hotel Matilda guarda en sus muros música, risas, fiestas, experiencias y momentos invaluables como Las Cenas Negras, que han marcado un hito en esta ciudad y en el mundo por su glamour, encanto, organización, montaje y, sobre todo, por los platillos que los chefs más famosos del mundo han preparado para celebrar Día de Muertos en San Miguel de Allende, siempre de la mano de Bertha González y Casa Dragones.

Desfiles de moda, presentaciones, bodas, deliciosos tragos de los mixólogos más experimentados, mañanas en la famosa alberca que alberga el icónico mural hecho por Claudio Limón, flores, deliciosos masajes, caminatas por su encantadora calle, Maggie corriendo para tener todo listo y que los huéspedes vivan la estancia más increíble, Gustavo al frente de la recepción ultimando detalles para que, cuando llegue un grupo, todo esté perfecto para su estadía, en la cocina; Vicente Torres y su equipo preparando y cortando los ingredientes para un suculento platillo, las máquinas de lavado funcionando, las señoras del equipo de limpieza dejando las habitaciones impecables y las camas con sábanas crujientes para que, al arribar, los huéspedes encuentren las habitaciones más confortables, y la figura de la hermosa Sra. Stream, pintada por Diego Rivera, observando todo desde su lugar. Todo esto, y más, es Matilda.

Creo que hoy, el haber podido gozar tantos momentos que pasan por mi mente en este spot que es un clásico en la hermosa ciudad colonial, me permite sentirme parte de su historia, de sus ruidos, de sus sabores. En mi mente, agradezco y sonrío: qué grandes años, Bruce. Gracias por haberme hecho parte de su historia.

Ya me puse romántica, vuelvo a la noche de ayer. Ya sentados a la mesa —divina e imperial— se presentó el chef Vicente Torres, un crack de la gastronomía, quien ha tomado los fogones del hotel con un amor y una destreza excepcionales, y que esa noche presentó parte de sus platillos emblemáticos para agasajar a los amigos: cacahuate de foie salado y praliné, una auténtica bomba de sabores diseñada para desaparecer de un solo bocado, acompañada por un rosado sin alcohol. Ceviche de lubina con mandarina y maracuyá, un pan frito de langosta con ikura y un ravioli de cangrejo con emulsión de aguacate: una delicia acompañada por la firma insignia en tequila de Matilda, Casa Dragones. Inseparables, amigos, historia.

El primer plato, una hermosa crema de lechuga, yema marinada y merengue de betabel, se acompañó con Emina Rosado D.O. Rueda, España. Continuamos con un lenguado a la sartén con almejas, chícharos tiernos y hierbas frescas, que encontró su contrapunto en Casa Dragones Blanco. Y el platillo en el que el chef Torres es un verdadero experto: short rib asado con salsa de trufa y toffee de zanahoria, acompañado por Champagne Louis Roederer Rosé. Intensidad, textura y elegancia reunidas en un mismo plato. Para culminar una cena perfecta, cuando ya la conversación fluía, la crema helada de limón con albahaca y granizado de limoncello, maridada con Torres Moscatel Floralis de Penedès, España, puso el broche de oro a una experiencia donde cada plato parecía contar una parte de la historia.

Qué gran cena, Lorenz Ruiz. Chapeau.

Que los momentos inolvidables continúen en Matilda, por estos dieciséis y por muchos más. ¡Salud, Bruce!

RR

Rosenda Ruiz

Periodista, experta en comunicación estratégica y lifestyle

Los viajes, restaurantes, las marcas, el lifestyle, la moda y la lectura han sido mis mayores pasiones en la vida. Hoy, a mitad del viaje, he recopilado experiencias, historias, anécdotas y risas.

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