Al salir de mi habitación en el hermoso Hotel Matilda, escuché voces que venían del lobby, ahí el inigualable Chef Jesús Pedraza, jugueteaba con lo que sería el set para el performance de la “Cena Erótica“, una gran tela blanca, donde con soltura, daba vueltas en la que sería una noche muy diferente tanto para su estilo de cocinar, como por los ingredientes y mood del evento.
La sexta edición de esta cena, que a primer oido pudiera sonar un poco pecaminosa, no lo es para nada. En estas veladas, afamadísimos Chefs han cocinado sus versiones de exquisitos platillos que contienen ingredientes afrodisiacos, así como mixología espectacular, siempre por Casa Dragones. Para esta sexta edición el Chef Vicente Torres, Director Gastronómico del hotel, invitó a su compatriota sabiendo de antemano que harían un gran concepto para este 2026.
He de apuntar que este año se extrañó de sobremanera al gran Oscar Román, quién estuvo dentro del equipo llevando espectaculares piezas de arte, así como la creatividad en happenings y más, amigo besos hasta el cielo.
¿Pero que es un ingrediente afrodisíaco? Los alimentos han acompañado la búsqueda del deseo desde las primeras sociedades: como símbolos de fertilidad, ofrendas a dioses, remedios medicinales y herramientas de seducción. A través de la historia y en diversas culturas, lo comestible se volvió lenguaje —un gesto de intimidad, un rito y, muchas veces, una promesa de potencia o pasión. Por ejemplo en el Antiguo Egipto: los alimentos vinculados a la fertilidad (miel, dátiles, granos) se ofrecían en rituales y se usaban en fórmulas cosméticas y medicinales para potenciar la atracción y la fecundidad. En Grecia y Roma clásicas: autores como Plinio y Galeno mencionaron alimentos “calientes” o “humectantes” que aumentaban el vigor (ostras, jabalí, vino), mientras que Afrodita y Venus asociaron comidas con erotismo y culto al cuerpo o en China e India tradicionales se promulgaron a través de la Medicina China y el Ayurveda desarrollando sistemas complejos que clasifican alimentos según su energía (yin/yang; caliente/frío) y su efecto sobre la libido y la fertilidad; ingredientes como el ginseng y la ashwagandha eran remedios para la vitalidad.
Así es como el Chef Pedraza eligió un menú de cuatro tiempos donde cada platillo fue concebido como una pieza narrativa dentro del concepto general de la noche: sensualidad contemporánea, provocación elegante y placer gastronómico.
1.Gazpacho de aguacate, frutos secos y dátiles
2.Atún sandía
3.Filete de res en salsa de frutos rojos e higos asados
4.Fresas, chocolate y champán
¿Y que es lo que tienen de afrodisiacos estos platillos? Aquí te lo hago saber.
Gazpacho de aguacate, frutos secos y dátiles
Aguacate: textura cremosa y aporte de grasas saludables y vitamina E (asociada a producción hormonal); su forma y historia cultural lo han vinculado a la fertilidad.
Frutos secos (almendras, nueces, pistache): ricos en vitamina E, zinc y ácidos grasos que favorecen la salud reproductiva; además su textura y acto de comerlos resultan sensoriales y evocadores.
Dátiles: simbología ancestral de fertilidad y energía (azúcares naturales); fuente de minerales y calorías rápidas que se han asociado a vitalidad.
Atún con sandía
El Atún es un pescado graso con proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega‑3 que mejoran la circulación y la salud cardiovascular (factor indirecto en la función sexual).
La Sandía contiene citrulina, un precursor que puede aumentar la producción de óxido nítrico y mejorar la vasodilatación; su sabor jugoso y color rojo además tienen carga simbólica sensual.
Filete de res en salsa de frutos rojos e higos asados
Filete de res (carne roja)es una buena fuente de zinc y hierro, nutrientes ligados a la producción hormonal y energía; su textura robusta y la asociación cultural con vigor lo hacen clásico afrodisíaco.
Frutos rojos (frambuesa, mora, zarzamora, arándano) en salsa: alto contenido en antioxidantes que favorecen la circulación y salud vascular; color rojo/oscuro y acidez que evocan pasión.
Higos asados: históricamente símbolo de fertilidad y sensualidad; textura jugosa, dulce y apariencia interior “erótica”; contienen minerales y energía rápida.
Fresas, chocolate y champán
Fresas: color rojo brillante y forma sugerente; ricas en vitamina C y antioxidantes que ayudan la salud vascular; altamente simbólicas en contextos románticos.
Chocolate (cacao puro): contiene teobromina y feniletilamina (relacionadas con sensación de bienestar y excitación), además de una textura y aroma que estimulan el placer.
Champán (vino espumoso): el efecto social y la efervescencia elevan el ánimo; alcohol en moderación reduce inhibiciones y mejora la sensación de euforia y cercanía (efecto psicosocial más que farmacológico).
¡Et voliá¡ ¡La cena erótica perfecta¡
Y la cereza del pastel fue la deliciosa mixología preparada por el Bartender Bertario Martínez (The Bar) , quien diseñó un cóctel de bienvenida en colaboración con Casa Dragones, consolidando un inicio sofisticado y memorable para los invitados.
Estoy lista para la séptima edición que sin duda alguna será una maravilla.

























