
En Ciudad de México, la cocina japonesa encuentra múltiples formas de expresión. Onomura ha desarrollado una propuesta centrada en el sushi, los pescados y mariscos, con una carta que reúne preparaciones tradicionales y creaciones de espíritu contemporáneo.
El proyecto cuenta con restaurantes en distintas zonas de la ciudad, entre ellas Roma, Prado Norte, Santa Fe, Parque Hundido, Interlomas, Bosques y Satélite. Cada dirección tiene su propio ambiente, mientras la cocina conserva una identidad reconocible.
El pescado como protagonista
La carta comienza con una amplia selección de pescados y mariscos. En los nigiris aparecen huachinango, totoaba, atún aleta amarilla, salmón, kampachi, akami, chutoro, toro, ikura y anguila. También se encuentran piezas de wagyu japonés A5 y preparaciones flameadas con ingredientes como foie gras y trufa negra.

Entre las piezas destacan el chutoro con trufa negra, el akami nori, acompañado de salsa de jalapeños, aceite de chiles y ajo crujiente, y el sashimi zen, que reúne atún y salmón con yuzu miso, pepino crujiente y chips de ajo.
La carta continúa con donburi, tiraditos, temakis, makis, yakimeshi y distintos platos calientes, creando un recorrido amplio por los sabores que definen la cocina de Onomura.
Japón con acentos mexicanos
En varias preparaciones aparecen ingredientes que forman parte de la despensa y el gusto mexicano: jalapeño, chile, aguacate y ajo, junto con elementos de otras cocinas asiáticas como el kimchi.
El hamachi con jalapeño, los tacos de atún y rib eye y el yakimeshi con rib eye y kimchi muestran esta manera de acercarse a la cocina japonesa desde Ciudad de México. En otros platos, la atención se concentra en la materia prima y en la sencillez de la preparación, como sucede con un nigiri de akami o unas láminas de sashimi.
Distintas mesas, una misma identidad
Onomura ha llevado su propuesta a diferentes zonas de la ciudad, desde Roma y Lomas de Chapultepec hasta Santa Fe, Parque Hundido, Bosques e Interlomas. También cuenta con Onomura Nigiri Room, en Bosques de la Reforma, un espacio dedicado especialmente a la experiencia del nigiri.
Cada restaurante ofrece una atmósfera propia y permite acercarse a la carta desde diferentes perspectivas. Una comida puede comenzar con unas piezas de sushi y continuar con sashimi, platos calientes o un donburi, según el ritmo de la mesa.

El sushi como experiencia
Onomura también organiza experiencias alrededor de la cocina japonesa. Entre ellas se encuentran cenas con chef, omakase, ronqueos ceremoniales de atún y servicios privados de catering.
El ronqueo tiene un carácter especialmente atractivo: un atún de Ensenada llega a Ciudad de México el mismo día y un chef realiza el corte frente a los invitados, explicando el proceso y aprovechando las distintas secciones del pescado.
Las experiencias privadas también pueden llevar la cocina de Onomura a una casa o evento, con preparaciones de nigiris, sashimis, handrolls y platos calientes.
Una carta para recorrer a distintos ritmos
La identidad de Onomura se encuentra en el encuentro entre la técnica japonesa y una sensibilidad abierta a otros sabores. Trufa, foie gras, jalapeño, kimchi y chile aparecen junto a pescados, arroz y preparaciones tradicionales, creando una carta extensa que permite explorar diferentes facetas de la cocina japonesa.
En una ciudad con una relación cada vez más cercana con la gastronomía japonesa, Onomura propone una interpretación propia, construida alrededor del pescado, el sushi y una cocina que disfruta incorporar nuevos matices a la mesa.













