Lejos de la narrativa técnica del mezcal, esta travesía se construye desde lo humano. Desde las manos que lo producen, los paisajes que lo sostienen y las voces que lo reinterpretan. En esta edición, figuras como Lula Martín del Campo, Germán Caraballo, Luis Solano, Roberto de los Santos, y Paula García se reúnen no como invitados, sino como traductores de una tradición viva, cada uno aportando una lectura propia que transita entre la raíz y la evolución.
El punto de partida es íntimo: el hotel City Centro Oaxaca, en Jalatlaco, funciona como refugio y antesala. Desde ahí, la experiencia se despliega con precisión casi coreográfica. Una cena en Pitiona al caer la tarde —donde el mezcal no acompaña, sino dialoga— abre la conversación. Después, el viaje se adentra en Tlacochahuaya, en el palenque de la casa, donde la maestra mezcalera Juanita revela que el verdadero lujo no es el resultado, sino la paciencia.



















