La narrativa del lujo en México ha sido redefinida, en gran medida, por la visión de Eduardo Beaven. Bajo el sello de Grupo Rosa Negra, hemos sido testigos de cómo la alta gastronomía puede ser un espectáculo de sentidos, fuego y sofisticación. Pero incluso en el universo de lo extraordinario, existe un deseo por lo esencial, lo puro y lo impecable. Es ahí donde nace Craft, la apuesta de este conglomerado por un estilo de vida mediterráneo, ligero y profundamente chic.
Hace unos días nos sumergimos en esta nueva faceta del grupo y confirmamos que la innovación no siempre es estruendosa; a veces, se manifiesta en la perfección de una burrata o en la frescura de un vegetal recién cortado.
How We Create
En Craft, la creatividad se manifiesta a través de la curaduría del ingrediente. No es solo un deli; es un espacio donde la técnica artesanal se encuentra con la frescura mediterránea. Observamos con fascinación cómo se construyen sus paninis, donde el pan —de corteza crujiente y miga aireada— sirve como base para una arquitectura de sabores equilibrados. Es el resultado de la capacidad camaleónica de Grupo Rosa Negra para pasar del maximalismo de sus grandes restaurantes a la precisión minimalista de una cocina saludable y honesta.
How We Feel
Hay una ligereza intrínseca en la experiencia Craft que se traduce en un bienestar inmediato. Al degustar su burrata, con ese corazón cremoso que se deshace al contacto, sentimos esa conexión emocional que solo el producto de origen puede evocar. El diseño del espacio, sofisticado pero acogedor, nos hace sentir en un oasis urbano. Es un lujo que no pesa, que te permite continuar el día con energía renovada y el paladar satisfecho por la autenticidad.




















